Parecerse a un iPhone no es algo malo.

Hay teléfonos que aterrizan en el mercado local con una gran expectativa detrás. Otros, en cambio, vienen acompañados de críticas, burlas y hasta memes. El HTC One A9 trae un poco de ambos mundos.

Por un lado, el One A9 promete ser una actualización del concepto que HTC mantiene hace años: terminales Android con el mejor diseño y calidad materiales, junto con un software que cuide tanto la experiencia del usuario pero que se diferencie de lo que ofrece el resto. El A9 lo logra, pero añade una versión de Android Marshmallow más parecida a la pura.

Pero por otro, es un terminal que llega con un estigma que nadie quiere dejar pasar: su inmenso, y para algunos, vergonzoso parecido con el iPhone 6 y iPhone 6S. Algo que lo condenó desde antes de su estreno mundial a bromas y hasta acusaciones de plagio.

Ahora, la pregunta es ¿qué lado tiene más peso a la hora de ver el HTC One A9 en directo?


El HTC One A9 se ve muy familiar, pero eso no es nada malo.

El HTC One A9 se ve muy familiar, pero eso no es nada malo.

El iPhone de Android.

Una vez que uno sostiene un HTC One A9 uno experimenta algo muy similar a un deja vu. Buena parte de los features del iPhone 6 y 6S están ahí: el cuerpo de aluminio, la pantalla con bordes que abrazan el resto del teléfono, el lector de huellas digitales, el flash de dos colores y hasta las cubiertas de plástico de las antenas.

Pero una vez que uno enciende la pantalla de 5 pulgadas y navega en la interfaz de Android Marshmallow, los prejuicios desaparecen. El sistema operativo, aunque con funciones típicas de HTC, fluye y responde con agilidad. Las apps cargan de inmediato, la cámara se abre apenas lo requerimos. El One A9 nos hace olvidar todo lo que pensábamos de él, y de muchos teléfonos de la marca, al ofrecernos una experiencia bastante completa y lograda.

No es el teléfono más poderoso del mercado. Y aunque HTC Perú quiere ubicarlo dentro de la gama alta, sus especificaciones lo acercan más al rango medio. Por ejemplo, el procesador es un Snapdragon 617. Nada del otro mundo. El RAM varía entre los 2GB o los 3GB, dependiendo si uno compra la versión de 16GB o 32GB de almacenamiento. Hay un puerto de microSD, pero la batería no puede retirarse. Y la cámara principal llega a los 13MP, mientras que la frontal trae 5 “ultra-píxeles”.

Se trata de números interesantes, pero no necesariamente destruirán a los de un Galaxy Note 5. Pero, a diferencia de los que muchos podrían creer, esto no tiene nada de malo.

Lo poco que pude probar del HTC One A9 fue bastante positivo. De hecho, no solo su forma me hizo acordar a un iPhone, sino al concepto que este terminal maneja: ser un teléfono con especificaciones no tan poderosas, pero capaz de entregar una experiencia muy fluida.


El HTC One A9 se ve muy bien, tal como uno de los mejores teléfonos de esta marca.

El HTC One A9 se ve muy bien, tal como uno de los mejores teléfonos de esta marca.

Precio y Disponibilidad

Aunque no necesariamente a la altura de la calidad de un iPhone, el HTC One A9 se eleva más allá de cualquier otro teléfono de su rango. Por lo menos en diseño. El único problema que tiene es que solo podrá ser adquirido con un plan de Claro. Operadora que mantiene una exclusividad con la marca. Y no es que odiemos a esta compañía, solo que no todos podrán disfrutar de él a menos que se cambien o lo compren libre de contrato.

El modelo de 16GB con 2GB de RAM se podrá conseguir por poco más de 700 soles en un plan de 139 soles mensuales. No suena nada mal, para ser el teléfono que es. Una buena noticia para quienes estén interesados.