¿Las secuelas siempre son las peores?

Hay un gran problema con el Xperia Z3+.

Y no es su diseño repetido del modelo anterior. Tampoco el procesador Snapdragon 810, que en tiempo record convierte el smartphone en una estufa. Mucho menos la cámara de 20.7M, que no entrega resultados tan impresionantes como ese número prometería. Y aunque podría considerarse, no me refiero al mediocre rendimiento del teléfono que pocas veces aparece en un flagship.

El gran problema con el Xperia Z3+ es su falta de inspiración. Esa sensación de que Sony lo lanzó para cerrar números, para completar la cuota de lanzamientos. Incluso escribir sobre él se me complica, y es que esperé todo menos lo poco que me entregó el sucesor del extraordinario Xperia Z3.

Ésta no es la historia que me hubiera gustado escribir.

El Xperia Z3+ puede verse bien, pero el rendimiento nunca fue el esperado.

El Xperia Z3+ puede verse bien, pero el rendimiento nunca fue el esperado.

La pantalla es de lo poco a rescatar del Xperia Z3+

La pantalla es de lo poco a rescatar del Xperia Z3+


Xperia Z3+

Aunque se trata de una actualización menor, el Xperia Z3+ retrocede en lugar de avanzar.

CRASH

 

A pesar de llamarse Xperia Z4 en otras regiones, el nombre Xperia Z3+ es mucho más sincero.

Al final, se trata de una ligera actualización del Z3. El diseño sigue siendo elegante, recto, cubierto de vidrio y metal, resistente al agua y con un botón exclusivo para tomar fotos; aunque claro, sigue siendo igual de resbaladizo sin un case. De todos modos, uno que otro detalle sobresale, como la presencia de un solo flap que cubre la nanoSIM y la microSD, en lugar de los dos que traía el modelo pasado.

Lamentablemente conservar el buen look no es ninguna ventaja para el Z3+ porque, una vez ya encendida su pantalla de 5.2 pulgadas FullHD, la historia da un giro de terror. Y es que no existió un solo día que no tuviera, o que esperar más de la cuenta para que el teléfono responda, o soportar algún tipo de crash. Una que otra vez tuve que reiniciar el teléfono, algo que me llevó a pensar que podría tener una unidad con fallas; pero luego de dar un par de vueltas por Google, me di cuenta que no era el único.

Una inmensa decepción porque el teléfono nunca me ofreció la seguridad necesaria, por lo menos, de saber que no fallaría en algún momento. Perdí llamadas que no pude contestar porque la pantalla no respondía, las aplicaciones demoraban una eternidad en abrir, y el lag del teclado podía ser insoportable por momentos. Una pena para un teléfono con 3GB de RAM que no tenían porque quedarse cortos.

 


Xperia Z3+

¿Les parece raro como Eduardo sostiene el Xperia Z3+? El calor de la parte trasera del teléfono puede hacerlo muy incómodo.

BURN

 

Si los problemas de rendimiento del Xperia Z3+ son capaces de ahuyentar a muchos, no quieren saber lo incómodo que puede ser sostenerlo. Y no por una falla en su diseño exterior, sino por la temperatura que puede alcanzar el procesador Snapdragon 810 en cuestión de segundos.

El problema ya ha sido documentado en varios sites, y en GSM Arena se puede encontrar un pequeño foro de discusión sobre el asunto. Sony lanzó una actualización de Android Lollipop para arreglar esto pero aquel update, o nunca llegó a mi teléfono de prueba, o no hizo mucho por cambiar las cosas.

Incluso peor, el procesador no aprovecha la batería de 2930mAh del smartphone. Algo terrible para una línea de teléfonos que siempre ofrecieron buen rendimiento.

Otra vez, una lástima. Porque cuando el Xperia Z3+ funciona bien uno nota que, detrás de tanto problema, existe un gran teléfono. Claro, hasta que llega el siguiente cuelgue o nos cansamos de aguantar el calor del smartphone.

 


Xperia Z3+

El Xperia Z3+ mancha el gran legado del Z3.

¿En serio, Sony?

 

Creo que la marca japonesa pudo haber hecho mucho más con el Xperia Z3+. Es cierto que no se trata de ningún teléfono que pretendiera ser espectacular. Más bien, se trata de una calle en dirección al Xperia Z5, que cualquiera podría elegir no tomar, e igual llegar a ese destino.

Lo terrible del Xperia Z3+ no es que no ofrezca nada realmente nuevo (incluso la cámara da los mismos resultados que su antecesor), sino que deja un mal sabor de boca. Primero, por su decepcionante rendimiento. Segundo, porque se nota que fue hecho por cumplir.

Estoy completamente seguro que la historia será distinta una vez que el Z5 llegue a mis manos, al que sí considero el verdadero sucesor del gran Z3. Pero si es que puedo dar un consejo desde ya es que, a menos que se los regalen o estén obligados a adquirirlo, no cuenten con el Xperia Z3+ entre algunas de sus alternativas.